RESPETO SIN EXCEPCIONES
Toda persona importa. No importa su edad, origen, nivel educativo o rol en el equipo:
- Se escucha sin interrumpir.
- Se dan y reciben críticas de forma constructiva.
- Se respetan los horarios, el trabajo ajeno y los acuerdos.
COMUNICACIÓN CLARA Y AMABLE
- Si algo no funciona, se dice a tiempo (sin miedo, sin señalar culpables)
- Se usan palabras como “gracias”, “por favor”, “qué te parece si…” en lugar de órdenes.
- Las reuniones tienen orden del día y minutos, para que todos estén en la misma página.
TODOS SOMOS PARTE DEL MOTOR
No hay tareas pequeñas ni roles secundarios.
- Quien graba un amicroclase es tan importante como quien responde un correo de soporte.
- Se celebran los logros colectivos y se reconocen los esfuerzos individuales.
- Las desiciones importantes se consultan.
AMABILIDAD COMO PRÁCTICA DIARIA
La educación se empieza por como tratamos al equipo.
- Se evitan sarcasmos, burlas o comentarios pasivo-agresivos.
- Antes de enviar un mensaje enojado, se esperan 5 minutos y se relee.
- Se da el beneficio de la duda: asumir buena intención.
MEJORAMOS JUNTOS, SIN COMPETENCIA TÓXICA.
- Se comparten aprendizajes y errores.
- Se motiva a los demás con ejemplos, no con presión.
- El éxito de uno es el éxito de todos; no hay lugar para envidias o celos.